Día 25: Aprendiendo a comer algas

Mi nueva dieta....algas

El estado de la mar no me permite ni acercarme al agua, tengo miedo de entrar con mi tela aprendiza de red y ser arrastrada por las aguas mar adentro.

El destino tampoco ha vuelto a ponerme monos al alcance para volver a los viejos tiempos de las barbacoas de carne, asi que no me ha quedado más remedio que probar algo nuevo.

Algas, hierbas babosas y mal olientes, que no dudo que estarán llenas de nutrientes pero que aun así darán un descanso a mi paladar saturado de coco.  El primer intento ha terminado sobre la arena, las he vomitado directamente….

El hambre agudiza el ingenio y si tengo en cuenta que mi hambre ya no es medible porque se sale de las escalas, he preparado una ensalada, entre comillas, ….

Algas verdes gelatinosas con sabor a pescado podrido, coco rayado para cambiar la textura y un toque final con la fruta insípida de mi descubrimiento anterior, el noni.

Resultado: Prueba conseguida. Me lo he tragado todo. Vómitos: Cero

Mi aprendizaje en el mundo de las algas ha comenzado.

Anne.

 

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7 comentarios en “Día 25: Aprendiendo a comer algas

  1. Van rap,

    Nada de lo que como aquí seria de gusto para un estómago acostumbrado a los placeres de la comida.

    Si consigues una buena ensalada partiendo de esos ingredientes , te concederė un “ancla” ( versión marinera de las estrellas michelin).

    Saludos.

    Anne

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  2. Sólo quería decirte, Anne, que me propongo investigar las combinaciones que puedan darse con los ingredientes de los que dispusiste en el vigesimo quinto día en tu isla, y que si alguno de los resultados lo merece, todos a bordo del GdC lo saborearán, y sabrán que el nombre del plato es “Ensalada de Anne Bonny”.

    Salud y suerte

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  3. Tienes que agenciarte un arco y unas flechas para empezar a cazar aves, que de esas seguro que hay y, ya puestos, buscar los nidos, que algún que otro huevo encontrarás. La dieta de algas, aparte de escasa, no parece muy apetecible.

    Besos.

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  4. Pingback: Día 32: Se acabó el hambre « CABO LEEUWIN

  5. Sinuhé:

    AL principio el coco me hacía gracia, pero poco a poco he llegado a estar tan saturada que me sabe a madera.

    Las algas no son mi plato favorito, de hecho el primer intento salió despedido de mi boca. De todas formas a todo te acostumbras.

    Erizos de mar? Dónde? Me muero por probarlos? Por donde los busco? En playa sur ?

    Anne

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  6. Uufff, no se yo si duraría mucho con esa dieta. Aunque supongo que uno acaba por acostumbrarse a todo, mira que si te aficionas a las algas¡¡ Ten cuidado, que de ahí a comer erizos estás a un paso, jeje

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