Día 407: Y la niebla se fue por dónde había venido

isla-niebla-diario-naufrago-cabo-leeuwin

 

Y cuando parecía que la niebla se había instalado en Cabo Leeuwin como un okupa con malas intenciones, finalmente las plegarias a los dioses han funcionado.

La niebla, después de pintar el mar y las palmeras con su color gris aburrido, se ha ido por donde había venido. Se ha ido con viento fresco.

Ahora el sol se ha hecho el dueño del paisaje, ha dejado claro que aunque empiece el invierno, la luz no volverá a filtrarse a través de la niebla, porque no habrá más niebla. Se acabó.

Mi cara blancucha, mis brazos blancuchos y, el resto de mi anatomía están ahora expuestos al sol para recuperar la vitamina D que, como sería de esperar, brilla por su ausencia en mi torrente sanguíneo.

Au revoir brouillard.

Anne

Anuncios

6 comentarios en “Día 407: Y la niebla se fue por dónde había venido

  1. La niebla nos ayuda a atravesar océanos a las orillas de los cuales no nos atreveríamos ni a acercarnos, si viéramos lo que ella oculta.

    Pero, una vez atravesados… ¡qué placer cuando se despeja y podemos ver el nuevo reino conquistado!

    Salud y mis mejores deseos de que en Cabo Leeuwin sí se pueda disfrutar de un invierno de los de antes, con su tibio sol invernal incluido, Anne

    Le gusta a 1 persona

Tus comentarios me alimentan....

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s