Día 418: Presagios

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PRESAGIO:

1. m. Señal que indica, previene y anuncia un suceso.

2. m. Especie de adivinación o conocimiento de las cosas futuras por medio de señales que se han visto o de intuiciones y sensaciones.

No puedo evitarlo.

Veo señales.

Por todas partes.

 

 

Día 417: Tesoro de porcelana

Esta figura apareció un día en las playas de Cabo Leeuwin envuelta en un nido de algas.

Desde entonces no me separo nunca de ella.

Anne

Día 415: ¿Y qué ropa me pongo?

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No es que mis opciones de salir de esta isla se hayan visto aumentadas, pero estos días en los que las horas de luz crecen y crecen como si fueran habichuelas mágicas, he empezado a imaginar cómo podría ser una hipotética vida fuera.

Lo primero que he pensado…¿qué ropa se llevará ahora? ¿podré pasear por la cubierta del barco que me libere, con mi vestido de vela de mesana?

Con estos pensamientos en la cabeza he recurrido a lo que podría llamarse la biblioteca de Cabo Leeuwin, ese lugar en el que guardo los tesoros de papel que descubrí escondidos en la vieja cabaña. Et voilà…la solución estaba allí…una imagen que muestra claramente como deben vestirse las mujeres.

El libro no es actual, pero no creo que la moda haya cambiado tanto.

Anne

Día 414: Mi yo cefalópodo

Solo cuando llueve y el tejado de mi cabaña se escurre en una lucha inútil contra la impermeabilidad, vuelvo a sentir que mi condición ideal no es la humana.

Lucho y me revuelvo en mi suelo anegado, grito y poco a poco mi voz se apaga mientras expulso tinta negra por la boca.

Siento como la fiebre me aleja, a la vez que mi cuerpo se convierte en un tubo y mi pelo en tentáculos.

Y de repente cuando el agua me cubre por completo, dejo de ser ella y me convierto en mi yo acuático, el que habita las profundidades de un mar que la mayor parte del tiempo, muy a mi pesar, me es ajeno….​

Anne

Día 412: Y por fin puedo pescar

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Hace días que el hambre me apretaba las entrañas, y eso hacía que me mantuviera alejada de cualquier actividad que no me reportara alimento. Cuando estás hambriento el mundo se hace muy pequeño y todo tu cuerpo se convierte en una maquinaria perfecta llamada supervivencia.

Hoy por fin he conseguido pescar, he comido sin hacerle ascos al pescado y ahora mis neuronas parecen funcionar de una forma menos animal.

Ya soy más yo. Ya puedo pensar en otras cosas menos alimenticias.

Anne