Día 307: Coco desayuno

Coco Leeuwin

 

DESPUÉS de una enorme ristra de días en los que el cielo era tan blancucho como los días más blancuchos del mundo, HOY ha salido el sol .

Sol, sol, sol y más sol. SOL para darme de lleno en los ojos y obligarme a cerrarlos envueltos en lágrimas alegres, sol para que lo que ayer era insulso hoy sea epifánico, sol para que el mar me devuelva su cara más brillante y YO explote como si me hubiera tragado un cartucho de dinamita.

(Nota: No sería capaz de vivir en un lugar lleno de niebla, de cielos grises y muertos y tristes hasta decir basta).

Y por si esto no fuera suficiente ( para mi ya lo era), la marea me ha traído un regalo redondito y co-mes-ti-ble.

🙂

Anne

Día 223: Alucinaciones Leeuwin

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Cuando te levantas una mañana y ves algo así, puedes estar seguro de que el pescado que cenaste anoche estaba en muy mal estado.

Hoy dieta a base de coco.

Anne y los dragones

Día 27: Un burro llamado Martes

Martes, mi nuevo descubrimiento

Nunca pensé que por estas latitudes existieran este tipo de animales viviendo salvajes en medio de un islote, pero la realidad supera siempre lo que damos por hecho.

Tras mi excursión a Isla Vecina volví descansada, como si una noche fuera de mi isla sirviera para cambiar mis puntos de vista, para hacerme ver las cosas de otra manera. Y es que ver tu hogar desde fuera te abre la mente más rapidamente que un corte en la frente.

Volví con más hambre, con el pelo más rubio y con una balsa improvisada para transportar a mi nuevo compañero, Martes, que no se como pudo sobrevivir en Isla vecina hasta mi llegada.

Martes es un burrito que está en los huesos, es dulce como el algodón aunque no esté vestido de blanco y como era de esperar, le tiene tanto miedo al agua como a las pulgas que campan a sus anchas por todo su cuerpo.

Mi gato Viernes se ha declarado en rebeldía, no se donde está aunque sospecho que me espía hasta que me haga digna de su atención. Los gatos al parecer no olvidan que sus dueños desaparezcan sin previo aviso.

Empieza la aventura de conseguir que Viernes engorde un poco…..¿ A los burros les gusta el coco?

Anne

Día 25: Aprendiendo a comer algas

Mi nueva dieta....algas

El estado de la mar no me permite ni acercarme al agua, tengo miedo de entrar con mi tela aprendiza de red y ser arrastrada por las aguas mar adentro.

El destino tampoco ha vuelto a ponerme monos al alcance para volver a los viejos tiempos de las barbacoas de carne, asi que no me ha quedado más remedio que probar algo nuevo.

Algas, hierbas babosas y mal olientes, que no dudo que estarán llenas de nutrientes pero que aun así darán un descanso a mi paladar saturado de coco.  El primer intento ha terminado sobre la arena, las he vomitado directamente….

El hambre agudiza el ingenio y si tengo en cuenta que mi hambre ya no es medible porque se sale de las escalas, he preparado una ensalada, entre comillas, ….

Algas verdes gelatinosas con sabor a pescado podrido, coco rayado para cambiar la textura y un toque final con la fruta insípida de mi descubrimiento anterior, el noni.

Resultado: Prueba conseguida. Me lo he tragado todo. Vómitos: Cero

Mi aprendizaje en el mundo de las algas ha comenzado.

Anne.

 

Cena de fin de año en la isla

Mi cena...pescado y coco

No me gusta el pescado pero aqui no hay donde elegir….unas cajas de ron van a salvarme.

Entre la tela del vestido se ha quedado enredado un pez, estaba muerto y me ha evitado el mal trago de tener que matarlo. Tengo un cuchillo y se como hacer fuego. Pescado guisado con el agua de un coco, no está mal.

Tengo un plato de madera que debió llegar nadando cerca de mi y estaba varado en mi trozo de playa.
Nunca pensé que mi ultima cena del año iba a ser así. Pescado. Abandonada en una isla. Creo que mañana me despertaré y habrá sido un sueño. Seguro.
Me duermo ya.