Día 276: La familia y uno más

 

Cuando parecía que la población de la isla se había estabilizado ( 1 humano + la Pandilla Noé), la divina Providencia nos ha ofrecido una visión singular de la llegada de un nuevo habitante a Cabo Leeuwin.

De nuevo el origen del visitante ( y del transportista) es Playa Vecinos, un islote situado no lejos de mi paraíso y en el que sospecho que quedó varada un arca de madera muy grande.

Nunca he visto luces, ni humo procedente de hogueras, nunca he escuchado voces humanas, pero estoy empezando a pensar que el sonido del cello que siempre creo oír al amanecer, no proviene de ninguna calabaza flotante, ni de ningún tronco hueco enganchado entre lianas que hacen las veces de cuerdas, sino que sencillamente procede de un verdadero violonchelo.

Farinelli ha desembarcado esta tarde en Playa Sillón. Es un perro mestizo que no le tiene miedo al agua, es alegre, cariñoso y huele tanto a pescado que una vez que se tranquilice le prepararé un baño con saponaria.

Anne