Día 312: Renacer con el sol

Sol de invierno en bosque_Cabo Leeuwin

HOY me he despertado con la sospecha cierta de que un cielo+sol me estaba esperando más allá de las paredes de la cueva.

Y no es que la oscuridad que habita mi cabaña de invierno me diera alguna pista, porque allí donde duermo reina la más absoluta falta de luz, sino porque al levantarme y separar mi cuerpo de las piedras calientes que hacen de cama, he notado una brisa que parecía nacer del fuego en lugar del hielo.

He corrido descalza hasta la entrada, primero guiándome por la memoria y después por la luz, y de repente lo he visto…SOL…sol invadiendo el bosque central de Cabo Leeuwin. Un sol extraño, descolocado.

De repente he pensado que el tiempo había pasado, que el invierno había dejado su cetro a la primavera. He creído que yo, presa quizás de un encantamiento, había dormido los 3 meses que me separaban de la primavera.

Anne

Día 310: Nuevo año en el agua

Cascada mini Leeuwin

El FRÍO que estos días llega del mar me ha arrastrado a la cabaña de invierno, esta vez dentro de una cueva que poco a poco empieza a parecer menos cueva y más hogar. Un lugar increiblemente seco,φδ que por alguna extraña razón dispone de una zona con rocas calefactadas  que son el paraíso de unos huesos saturados de humedad.

En el exterior de la cueva, justo por detrás, se encuentra la zona de pozas, un spa en miniatura en el que el agua va rascando el calor del suelo y envolviéndose en él. Un lujo destinado al invierno, a los moradores que tuvieron la suerte o desgracia de vivir en el paraíso de Cabo Leeuwin durante la estación más desapacible del año.

Hoy, antes de la no-comida, voy a darme un baño, voy a quedarme dormida dentro, voy a hacer el muerto sacando solo la naríz del agua.

Anne

Día 306: Frío en la orilla

Noches frias Cabo Leeuwin

El paso de los días se está dejando notar, y ya no solo por la oscuridad que se ha puesto a la cabeza del cambio, sino porque el frío se empieza a colar por todos y cada uno de los poros de la Cabo Leeuwin.

La cabaña de verano es tan heladora como el aliento de un tejón, solo se está medianamente bien cuando el sol la inunda. Cuando éste desaparece llega una pequeña glaciación que se instala como si fuera su casa y no la mía.

Llevo días pensando en reconstruir la cabaña de invierno, que levantada en el interior de la isla junto a las pozas de agua caliente, es un pequeño oasis protegido del viento.

Si, creo que voy a ponerme a ello.

Ahora solo necesito borrar todas la excusas que se me ocurren para evitarlo. (maldita procastinación)

Anne

 

 

Día 273: Soft Pink Leeuwin

image

Soft= suave
Pink= rosa

Mi única manta de invierno es tan suave como los inviernos suaves de Cabo Leeuwin, y tan rosa como la piel rosa de los tres cerditos que llegaron nadando a la isla.

Ahora cuando la llegada del frío se siente como algo tan seguro, pienso a menudo en esta manta de color rosa, que tengo guardada en la única zona seca de mi cabaña con vocación de colador.

Y de repente el frío me da menos miedo…
y de repente sonrío y sé qué podré
sobrevivir
al invierno.

Día 236: Festín de solsticio en Cabo Leeuwin

cena leeuwin

Y hoy de repente he sabido que es el momento de mirar al cielo, de convertir la astronomía en una excusa para celebrar la llegada del solsticio.

Para unos el solsticio de invierno.

Para otros el solsticio de verano.

Y para todos una celebración en Cabo Leeuwin.

Vayan buscando un hueco en sus agendas, vayan comprando vuelos, alquilando barcos, fabricando pateras. Vayan llenado los depósitos de sus coches, hinchando las ruedas de sus bicicletas o engrasando las articulaciones de sus piernas. Vengan nadando, vengan solos o con sus mascotas. Traigan libros, velas, traigan platos, tenedores. Vengan con vino blanco, champagne (Veuve Clicquot), con calimocho,cerveza o jote. Traigan comida en abundancia, comida para cientos o para unos pocos, traigan pan y huevos, ternasco, jamón, traigan croquetas de cocido, traigan lo que roben por las cocinas o lo que cocinen ustedes mismos.

Pero vengan, por Dios, que este solsiticio hay que celebrarlo.

Les espero.

(Vayan confirmando su presencia, medio de transporte y viandas)

Anne

Día 84: Comienza mi invierno

El invierno ha cruzado la puerta que le separaba de mi Cabo Leeuwin y ya estamos frente a frente.

Hoy ha dejado de llover, pero el frío sigue envolviendo la isla, y mi vestido es insuficiente para soportarlo.

Lo mejor son las puestas de sol, son tan rosas y adorables como el plumaje de un flamenco.

Anne

Día 68: Invierno rojo sabor Leeuwin

Hoy el día se despierta con una paleta de tonos en sol y sombra.

Hace frío para salir a pescar y solo me queda un noni a punto de llenarse de gusanos. Pasare hambre, seguro, pero da igual. Eso me mantendrá despierta.

La hiedra que envuelve mi cabaña se ha teñido de rojo, y ese hecho tan sencillo me ha recordado que el ciclo de la vida es imparable.

Sigo aquí
Seguiré
Hoy y mañana
Hasta que aguante

Gracias Cabo Leeuwin por alojarme.

Anne