Día 280: Secando libros al verde

Libros Leeuwin al verde

Y a veces, solo muy de vez en cuando, cuando el sol se arrodilla y el triunfo de las sombras lo cubre todo, llegan a mi cabeza extrañas melodías minimalistas que como un mantra se apoderan de mis pensamientos.

Y entonces y sólo entonces se que ha llegado el momento de prepararse para los cambios.

Pronto el sol dejará de ser el dueño del fuego y las horas de luz regirán mi vida en Cabo Leeuwin. Pronto dejaré de quejarme por el calor, por mi piel manchada, por mi pelo de paja seca, por el sudor que me ha acompañado como un traje demasiado apretado.

Y cuando esto suceda aprenderé a leer con la luz de las velas, y me quemaré la vista un poco más, y soñaré con los ojos abiertos y rojos, muy rojos.

Hoy, aprovechando los últimos rayos de sol, he puesto mis libros a secar al verde. Para blanquearlos, para que mueran sus hongos, para que los ácaros que viven en su polvo no me atraviesen las entrañas mientras los leo.

Leer en otoño

es

como

leer a oscuras.

Día 244: Libros flotantes llegan a Cabo Leeuwin

Libros flotando Cabo Leeuwin

SI la FELICIDAD existe y es alcanzable para el ser humano, sin ningún genero de dudas tiene forma de LIBRO.

L

I

B

R

O

Un libro, una isla desierta a la que llamo hogar. Hambre perpetuo y todo el vacío que cabe en un océano, conforman un escenario perfecto para vivir.

Y aunque no se quien me envía este paquete de libros, estoy segura que cuando la marea los acerque lo suficiente para atreverme a cruzar un banco de carabelas portuguesas y recogerlos, seré feliz hasta decir basta.

Anne

(casi a punto de leer)

Día 242: Pisando minas

MIna en Cabo Leeuwin

&&&&&&&

Todas las mañanas salto de la cama y piso una mina. La mina soy yo. Después de la explosión me paso el resto del día juntando los pedazos.

&&&&&&&

Día 233: Luna amarilla Leeuwin

Luna amarilla Leeuwin

Me gusta esperar la llegada de la luna amarilla de Junio, como si las lunas llenas del resto de los meses tuvieran otros colores y ninguno se pareciera a éste.

Y es que a estas alturas en las que las horas de sol se han estirado como un chicle doble, empiezo a tener miedo de que pronto este proceso se invierta y los días vuelvan a acortarse.

Por eso aprovecho las tardes en Cabo Leeuwin para leer y leer y releer el único libro que no llegó con la marea, aquel que yo misma tenía cosido en el forro del vestido que acompañó la entrada en mi isla cautiverio.

A fuerza de leerlo, de leer todos y cada uno de sus cuentos, aprendo que la magia no está en los grandes acontecimientos, sino que nace de la nada. No es la historia, es el personaje el que escribe lo que quiere vivir y lo que quiere contar.

Me voy. Ya es de noche.

Día 197: Hongos bibliófagos atacan mis libros

GE DIGITAL CAMERA

Mis tesoros en papel son dos libros que encontré en el suelo de mi primera cabaña de invierno. Estaban medio enterrados, húmedos, literalmente mojados y a pesar de que desde entonces los he cuidado como si de oro se tratara, su decadencia parece seguir la dirección hacia un tobogán gigante.

Los hongos de Cabo Leeuwin son hongos bibliófagos,

***************************

Los libros tienen los mismos enemigos que el hombre:

el fuego, la humedad, los animales, el tiempo y su propio contenido.

(Paul Valéry)

Día 164: Agua + Libro = Agua

Imagen

 

Hasta hoy tenía un solo libro en Cabo Leeuwin.

A partir de hoy no tengo ni un solo libro en Cabo Leeuwin.

Ahora mi antiguo único libro ha querido probar fortuna y lanzarse a las aguas del mar que rodea nuestra isla y ha pasado lo que tenía que pasar.

Agua + libro igual a ….agua

Agua+libro = agua

Será cuestión de esperar y cruzar los dedos y esperar y seguir cruzando los dedos, hasta que una nueva tormenta me traiga un nuevo libro seco-dry-trocken.

Libro+tormenta+mucha agua= agua

No me salen las cuentas…..

Anne

Dia 77: Mi primer libro

Hay días en los que solo hace falta ser positivo, mirar hacia afuera, olvidarse de uno mismo y esperar buenas noticias.

Hoy no ha salido el sol, la mañana prometía un día soso y aburrido.He ido a playa sur y he encontrado un tesoro.

Por fin la marea me ha traído algo que necesitaba para alimentar mi alma.

Mi primer libro en Cabo Leeuwin.

Anne