Día 388: Barca para ejercitar la libertad

Barca_Diario naufrago Cabo Leeuwin

Más que una barca, este regalo que me ha traído el mar después de la tormenta, parece un colador con ínfulas de grandeza. Y no es que no me parezca una joya, sino que estoy segura que demasiadas horas a la deriva en un mar salvaje, han hecho de ella una nave lastimera.

Quiero pensar que fue fabricada con manos llenas de esperanza, que sirvió a los propósitos de su creador, y que después decidió liberarla para que pudiera cumplir los sueños de otros.

El problema es que mi espíritu no-marinero ve con recelo este artefacto. Me imagino volcando con la primera ola en miniatura, o simplemente dando vueltas sin posibilidad de seguir un rumbo.

Por ello he decidido usarla para el almacenamiento de comida para preparar la llegada del invierno. Si. Es un buena idea. Me gusta.

Anne

Día 265 : Concierto para Palmera y cuerdas#2 en D Menor Op.9

Palmera Leeuwin

A veces…

escucho OBOES que no existen, y es entonces cuando desde mi posición tumbada sobre el suelo de madera de la cabaña, abro los ojos, miro al cielo y solo veo mi palmera, parpadeo, vuelvo a cerrar los ojos, me pellizco en el brazo para ver si duele y abrirlos de nuevo lo comprendo todo y dejo de comprenderlo un instante después.

Mi palmera Leeuwin parece llevar una orquesta sinfónica dentro, siendo ella un gigantesco oboe que convierte la brisa de Cabo Leeuwin en una corriente que atraviesa su tronco hueco creando melodías imposibles que suenan a magia.

Y hoy la magia suena a música barroca, y decido no moverme, no hacer preguntas, dejar que cada elemento de este paraíso cobre vida y haga lo que quiera hacer.

Free Cabo Leeuwin.

Anne

Día 240: La libertad de la distancia

playa leeuwin

Ahora que el verano ha dado de lleno con este planeta llamado Tierra, se que la única y exclusiva razón por la que mi paraíso está libre de las avalanchas humanas, es por la distancia que lo separa del resto del mundo habitado.

Se que estas playas vírgenes se verían mancilladas por no-naúfragos, muertos y penados por teñirse de negro bajo un sol potencialmente melanómico.

Se que la pandilla Noé tendría que subirse a los árboles o desaparecer en el interior de la isla para no ser vista, para evitar que la marabunta confundiera a sus miembros con seres mágicos y se los arrebatara a Cabo Leeuwin.

Gracias que los mapas se borraron y las brújulas son incapaces de indicar el camino hacia este lugar.

Anne ( a salvo )