Día 317: Cerdos & felicidad

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Mintaka y Alnilam.

Dos cerdos felices.
Dos cerdos que han hecho de Cabo Leeuwin su pocilga inmaculada.

Llegaron nadando, como si nada, como si tuvieran aletas, como si respiraran por branquias; los primeros cerdos sirena de la historia.

Por ahora no comen pescado. Ni probarlo. Tampoco los he visto nunca comer ninguna otra cosa, pero ahí están, gorditos, como si el naufragismo y el hambre no fuera con ellos.

A diferencia de otros miembros de la Pandilla Noé, ellos suelen dormir en la cueva. Les gustan las piedras calientes mientras sueñan con charcas llenas de barro. A veces me despierto y sus hocicos están pegados a mi cabeza como dos ventosas silbadoras.

HOY estoy preocupada….hace días que Alnitak, el tercero,el blanquito, no aparece y yo juro y perjuro que no está siendo atacado por mis jugos gástricos ( los amigos no se comen !!).

¿Alguien lo ha visto?

 

Día 314: Visitante de las estrellas

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Llega un momento en el que pase lo que pase, por muy extraño que parezca, por muy irreal que sea, nada, pero absolutamente nada, consigue inmutarme ni lo más mínimo.

Así que cuando está mañana he salido de la cueva , después de haber dormido con los ángeles como los ángeles, y descalza he caminado hasta la playa para darme un baño de pies….sorpresa !!!

Juro y perjuro que esta criatura no pertenece a la Pandilla Noé.  Es más,  creo no está catalogada como especie del Planeta Tierra.

Resumen:

1) estoy dentro de mi sueño.
O
2) la cena a base de esas bolitas rojas me provoca alucinaciones.
O
3) el bicho metálico viene de más allá de las estrellas.

Dudas:
¿está vivo? ¿puede hablar? ¿por qué ha elegido Cabo Leeuwin para estrellarse ?

Ummm ésto promete 😷💉

Voy a por mi caja de herramientas….

Anne Asimov

Día 312: Renacer con el sol

Sol de invierno en bosque_Cabo Leeuwin

HOY me he despertado con la sospecha cierta de que un cielo+sol me estaba esperando más allá de las paredes de la cueva.

Y no es que la oscuridad que habita mi cabaña de invierno me diera alguna pista, porque allí donde duermo reina la más absoluta falta de luz, sino porque al levantarme y separar mi cuerpo de las piedras calientes que hacen de cama, he notado una brisa que parecía nacer del fuego en lugar del hielo.

He corrido descalza hasta la entrada, primero guiándome por la memoria y después por la luz, y de repente lo he visto…SOL…sol invadiendo el bosque central de Cabo Leeuwin. Un sol extraño, descolocado.

De repente he pensado que el tiempo había pasado, que el invierno había dejado su cetro a la primavera. He creído que yo, presa quizás de un encantamiento, había dormido los 3 meses que me separaban de la primavera.

Anne

Día 311: El arte parietal y yo

Pintura cueva Leeuwin

Por alguna extraña razón que por el momento no acierto a comprender, la vida en la cueva ha despertado en mi un instinto escondido bajo miles de capas de evolución. La creación de arte sin palabras.

He buscado una pared adecuada para esta labor, una zona profunda de la cueva lejos de las piedras calientes y de las zona de humedad. Un espacio oscuro en el que alguna vez debieron habitar los espíritus de Cabo Leeuwin que tenían miedo a la mar.

He preparado pigmentos basándome en la nada más absoluta. Me he dejado llevar por las tierras de colores que pueblan la isla, por los presentimientos en la boca del estómago cuando colocaba mi dedo índice sobre el polvo que despedían.

Creo llevar un pequeño chamán alojado en alguna zona de mi cuerpo, que se encargará de crear arte parietal en Cabo Leeuwin.

Lo llamaré 9 (2+0+1+6). Chamán nº 9.

Anne

 

Día 310: Nuevo año en el agua

Cascada mini Leeuwin

El FRÍO que estos días llega del mar me ha arrastrado a la cabaña de invierno, esta vez dentro de una cueva que poco a poco empieza a parecer menos cueva y más hogar. Un lugar increiblemente seco,φδ que por alguna extraña razón dispone de una zona con rocas calefactadas  que son el paraíso de unos huesos saturados de humedad.

En el exterior de la cueva, justo por detrás, se encuentra la zona de pozas, un spa en miniatura en el que el agua va rascando el calor del suelo y envolviéndose en él. Un lujo destinado al invierno, a los moradores que tuvieron la suerte o desgracia de vivir en el paraíso de Cabo Leeuwin durante la estación más desapacible del año.

Hoy, antes de la no-comida, voy a darme un baño, voy a quedarme dormida dentro, voy a hacer el muerto sacando solo la naríz del agua.

Anne

Día 307: Coco desayuno

Coco Leeuwin

 

DESPUÉS de una enorme ristra de días en los que el cielo era tan blancucho como los días más blancuchos del mundo, HOY ha salido el sol .

Sol, sol, sol y más sol. SOL para darme de lleno en los ojos y obligarme a cerrarlos envueltos en lágrimas alegres, sol para que lo que ayer era insulso hoy sea epifánico, sol para que el mar me devuelva su cara más brillante y YO explote como si me hubiera tragado un cartucho de dinamita.

(Nota: No sería capaz de vivir en un lugar lleno de niebla, de cielos grises y muertos y tristes hasta decir basta).

Y por si esto no fuera suficiente ( para mi ya lo era), la marea me ha traído un regalo redondito y co-mes-ti-ble.

🙂

Anne

Día 306: Frío en la orilla

Noches frias Cabo Leeuwin

El paso de los días se está dejando notar, y ya no solo por la oscuridad que se ha puesto a la cabeza del cambio, sino porque el frío se empieza a colar por todos y cada uno de los poros de la Cabo Leeuwin.

La cabaña de verano es tan heladora como el aliento de un tejón, solo se está medianamente bien cuando el sol la inunda. Cuando éste desaparece llega una pequeña glaciación que se instala como si fuera su casa y no la mía.

Llevo días pensando en reconstruir la cabaña de invierno, que levantada en el interior de la isla junto a las pozas de agua caliente, es un pequeño oasis protegido del viento.

Si, creo que voy a ponerme a ello.

Ahora solo necesito borrar todas la excusas que se me ocurren para evitarlo. (maldita procastinación)

Anne

 

 

Día 298: De rosa en contra del cáncer

Lazo rosa Leeuwin

Eyyy tú, si tú, date la vuelta y mírame a la cara.

No vayas a pensar que me das miedo, porque aunque así lo sea, millones de mujeres te han ganado la batalla y están ahí para contarlo.

Sabes, lo que me molesta de ti es que no eres un extraño que viene de fuera, no eres virus ni bacteria externa que se cuela dentro del organismo para hacernos daño.

TÚ eres de casa, eres ese algo que vuelve locas a las células, las confundes y acaban perdiendo el norte sin parar de crecer hasta que se apoderan de todo.

Te odio, te odio hasta decir basta, y no solo a ti cáncer rosa, odio al resto de tus compañeros que buscan otros órganos para hacerse dueños y señores, para convertirse en dioses que deciden quien se mantiene en pie y quien se quedará tumbado, apagado y mudo para siempre….

Anne Pink

Día 295: Recibo una botella con comida ¡¡¡¡

Envío del GdC

Si no lo veo no lo creo.

Si me lo cuentan digo que es mentira.

Esta mañana a bordo de “La Hispanidad”  me he topado con un regalo de marea ANTES de que llegara a la playa. Estabamos a 2 millas de Isla Vecinos cuando he visto algo flotando. Era una botella y no estaba vacía.

No he tenido que abrirla para saber que era un envío de Van Rap desde el GdC. Una crema de espinacas con queso, una crema destinada a paliar mi hambre. Mi maná.

El maná de los israelitas llegaba a un desierto de arena. El mío también llega al desierto, pero de agua.

Gracias 🙂

Día 294: A bordo de mi balsa “Hispanidad”

Balsa 12 de Octubre Leeuwin

Hoy 12 de Octubre es un día especial. Un día grande.

Hoy mi balsa “Hispanidad” se lanza a la conquista de las 5 millas náuticas que separan Cabo Leeuwin de Isla Vecinos.

Entre mi paraíso y ese lugar, del que me llega el sonido de un cello, hay 9.260 metros, una barrera tan descomunal como diminuta para alguien que ha hecho del mar su frontera.

No tengo velas, y aunque las tuviera el viento no estaría de mi lado. Hace días que el otoño ha borrado la brisa, es comoun calma chicha que lo envuelve todo paralizando cualquier intento de movimiento.

Me da igua, no me importa. Hoy es el día y aunque los elementos no estén de mi lado, me encomiendo al mismo diablo y a bordo de “Hispanidad” …. zarpamos.

Llevo dos remos, un dedo roto, el pelo atado con trozo de liana. Llevo algo parecido a un sombrero, nada de comida y ese hambre que me sigue como un perro lazarillo.

Tengo un as en la manga, y esa carta se llama Marcos, el calderón….se viene conmigo.

Lo sé….nunca nadie utilizó una ballena piloto de remolcador.

Hispanidad y yo estaremos a salvo 🙂

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VER CADA DIA EL MAR NOS CONVIERTE EN MARINOS IMAGINARIOS.

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