Día 319: Sonrisas de marea

Patos perdidos en Cabo Leeuwin

 A veces los regalos de marea no me salvan la vida, pero al menos me hacen sonreír.

Por ahora no se que hacer con semejante presente no comestible. No sé si dejar a los patos en la playa o llevármelos hacia un destino menos acuático. Quizás en la cueva de las piedras calientes serían un elemento decorativo; el contraste perfecto entre los ciervos y bisontes que estoy pintando en las paredes con mi mano paleolítica.

Anne

Día 207: Regalos de marea no deseados

regalo de marea Leeuwin

Regalos de marea…

Mi eterno Leitmotiv, mi plegaria más recurrente, mi mayor preocupación una vez que la comida está asegurada. Y claro, al final, tanto pedir tanto pedir, la providencia ha hecho de las suyas diciendo:

  • ¿Quieres regalos de marea?
  • Pues toma.

Ahora me queda por delante una tarea ingente:

  1. Buscar mis botas de invierno (para pisar sin peligro)
  2. Separar los objetos útiles de la madera ( más útil todavía)
  3. Recoger los metales oxidados y enterrarlos
  4. Convencer a la Pandilla Noé para que se queden lejos del “regalo de marea”
  5. Devolver los objetos flotantes al mar ( quizás mis vecinos de Playa Vecinos los necesiten)
  6. Convencer a Elefante Magneto de que él está incluido en la Pandilla Noé
  7. Buscar libros. Secarlos. Este punto es el nº 1.
  8. ….

Me gusta imaginar que hay mil tesoros entre lo que podría parecer un vertedero. Mil secretos que han viajado con la marea y que gracias a la luna han llegado hasta Cabo Leeuwin. Mil opciones. Mil posibilidades.

Anne

Día 200: El mar y sus globos de celebración

globos leeuwin

Y como si la naturaleza fuera todavía más sabia de lo que es, cómo si el Universo al completo se hubiera confabulado a mi favor y no en mi contra, hoy, en el día de mi 200 aniversario en este paraíso rodeado de mar, el mar me ha traído un regalo que por extraño es todavía mejor bienvenido.

Y es que aunque estoy acostumbrada a todo tipo de regalos de marea, una montaña de globos de colores se me antoja como un detalle especial, un objeto que llega a Cabo Leeuwin en un momento de epifanía.

Gracias a los cielos, a la luna y sus mareas, gracias a los que dejaron volar estos huevos de aire para que llegaran a mi, no ayer ni mañana, sino justamente hoy.

Anne