Día 277: Dormir es difícil

Nuit Leeuwin

Dormir en la cabaña cuando el mar está tan agitado como mi estómago después de comer bayas de color azul….
ES COMPLICADO.

Dormir en la selva que se encuentra en el interior de la isla, rodeada por siete tipos distintos de ronquidos animales…
ES TODAVÍA MÁS COMPLICADO.

Voy a contar croquetas:

1 croqueta
2 croquetas
3….

Nota mental: me ha entrado hambre y así es absolutamente imposible dormir. ..

252: Shackleton o el arte de soñar con el frío desde Cabo Leeuwin

anuncio shackleton

 

No me preguntes cómo ha llegado un trozo de periódico hasta Cabo Leeuwin.

Sólo se que la marea ha dejado una botella varada en Playa Piedras, que he tenido que golpearla contra una roca y que dentro no había ninguna nota, tan solo un periódico amarillento.

De repente un anuncio remarcado. Un golpe en el corazón, un mareo, nauseas y la certeza de que los días envueltos en un sol asfixiante están a punto de terminar. Adiós al calor y a la humedad y al sudor pegado a la piel como un pulpo cabreado.

 

«Men ( and Women ) wanted for hazardous journey. Low wages, bitter cold, long hours of complete darkness. Safe return doubtful. Honour and recognition in event of success.»

 

«Se buscan hombres (y mujeres) para peligroso viaje. Salario reducido. Frío penetrante. Largos meses de completa oscuridad. Constante peligro. Dudoso regreso sano y salvo. Honor y reconocimiento en caso de éxito.»

Un tal Ernest Shackleton busca voluntarios, busca amantes del frío.

¿Por dónde se va a Londres?

Tengo la dirección apuntada en la mano: 4 Burlington Street

Anne

 

 

 

Día 42: Un regalo del cielo…una cama barca

He soñado con una cama barca

En ocasiones, el despertar después de una noche calurosa trae consigo alguna que otra sorpresa.

Y como si el cielo hubiera decidido hacerme un regalo, esta noche he soñado con una preciosa cama que a la vez era un barca. Tenía un colchón blandito y una tela tan blanca como el blanco de las conchas que tapizan la alfombra de mi playa.

Al despertar y darme de bruces con la realidad de mi isla, con mi cabaña de verano mucho menos húmeda que la de invierno, con un colchón de hojas secas tan ruidoso como mi burro «Martes», la suavidad del sueño se ha disipado y he pisado el suelo.

Pero ahora mi sueño ya es mio. La cama barca forma parte de mis imágenes y está grabada en mi hipotálamo como los petroglifos que descubrí hace un tiempo. Cierro los ojos y la veo. Abro los ojos y está delante de mi.

El placer de soñar y ser capaz de hacerlo real…

Anne

Día 37: ¿Qué hace un mono subido en ese poste?

Estoy intentando convencerle para que baje...

No se si es fruto del aburrimiento o de que mis cuerdas vocales se están atrofiando por la falta de uso, pero por hablar con alguien lo hago hasta con los monos.

Esta mañana de sol y de viento me he dado de bruces con un poste que nunca supe que hacía ahí, y con un mono subido en él como si fuera un vigía de occidente con problemas de hirsutismo.

Podía haber pasado de largo, mirar hacía otro lado, pero no, aquí las cosas no funcionan así. En este lugar un suceso como éste, es sin duda lo más curioso que me iba ocurrir en muchas semanas.  O quizás en meses.

Me he sentado frente a él a una distancia suficiente para no tener la cabeza en posición incómoda, le he hablado de mis cosas, le he cantado una canción de cuna que ni siquiera creía haber conocido, le he preguntado una y mil veces y el que podía haber sido mi antepasado ni siquiera me ha mirado.

En algún momento me he quedado dormida fruto del calor, del aburrimiento y del dolor de mi mandíbula poco habituada a semejante ajetreo. Al despertar el poste estaba vacío….