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Día 130: Me estalla la cabeza

6 enero, 2013

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Hoy me he despertado con un dolor de cabeza tan fuerte que me ha hecho olvidar mi hambre perpétuo.
Desayuno: cero
Paseo: hasta playa sillón
Comida: un trozo de coco ( lo aborrezco…) y de postre he masticado una hoja de boldo.
Resultado: he eruptado varias veces.
Estado actual: dolor de cabeza = cero

Anne

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Día 129: Dios existe y es de FRESA

3 enero, 2013
Fresas Leeuwin

Fresas Leeuwin

Digo que tengo hambre, lo grito a los cuatro vientos y de repente en mi búsqueda de nidos abandonados, me doy de bruces con el color rojo.

Imposible. Irreal. Parecen fresas y quiero que sean fresas. Me pongo a llorar y al hacerlo compruebo que mis manos son visibles, que no estoy soñando. Grito. Sigo llorando.

Guardo los tesoros redonditos en mi mano izquierda y emprendo un viaje interminable hasta mi cabaña. Las guardo.

Me voy a dormir pensando en mañana, en mi desayuno. Lloro de felicidad antes de que me alcance el sueño.

Anne

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Día 128: La marea me trae zapatos

3 enero, 2013
Regalos de la marea

Regalos de la marea

 

Estoy convencida de que cuando no esperas nada, es cuando esa nada se convierte en un gran regalo.

Hoy en mi paseo por la zona oeste de la isla ( Playa Piedras) he tenido una visión que parecía más propia de mi hambre atrasada, que de una posible realidad. Cuando los he tocado con mis manos secas y arrugadas he sentido que Dios existía y que en el fondo me estaba cuidando.

Zapatos, zapatos que la marea me había regalado. Zapatos en perfecto estado. Tres. Un par y medio.

Mis pies, de haber podido,  hubieran  llorado al sentirlos a su alrededor. Placer. Fe y esperanza  fabricadas en caucho.

Anne

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Día 127: Amanece ….que no es poco

1 enero, 2013

Amanecer Leeuwin

He dormido como si no quisiera despertar, he tenido los sueños que el hambre me permite y me he despertado pronto para ver el amanecer de un nuevo año.

Hoy me alimentaré de sol ya que en esta época la isla no me ofrece muchas alternativas. El agua está fría y no me apetece pescar,  no quiero comer pescado en unos días, me repugna tanto como intentar conciliar el sueño bajo una lluvia torrencial.

Tengo naúseas.  Me duelen las encías.

Anne

 

 

 

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Día 126: El calendario dice…3 años

31 diciembre, 2012

calendario leeuwin

Hoy mi calendario Leeuwin ha puesto las cosas en su sitio, dejando claro que el cautiverio en mi paraíso de Cabo Leeuwin ha cumplido 3 años.

He pasado hambre, frío, he dormido envuelta en lluvia. He visto amaneceres y puestas de sol tan preciosas que hubieran hecho llorar a cualquiera. He comido hojas y  frutas que sabían como el mismo demonio. He deseado morir mil veces y otras tantas he rogado a Dios el poder vivir aquí para siempre.

El viento áspero de esta noche se agarra a mis dedos, y yo sigo escribiendo en este diario que me acompaña como las olas del mar desconocido que me rodea y que da forma a cada uno de mis días.

Mi objetivo para el nuevo año será, como siempre, seguir VIVA.

Anne

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Día 125: Huevos de tortuga para cenar

28 junio, 2012

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Cuando el sol ha hecho de ti un harapo con patas no crees que nada bueno te puede pasar. Cuando la falta de lluvia hace peligrar tus reservas de agua en Cabo Leeuwin acercando un posible final, entonces, y solo entonces. algo radicalmente bueno aparece como nacido de la nada.

Una tortuga cuyo calendario interno se ha desfasado acaba de plantar sus huevos en Playa Sillón. Y no lo ha hecho de madrugada como sería de esperar, sino que los ha colocado en mi hora del baño y a pocos metros de mi.

Milagro. Al verla he llorado y cuando se ha metido de nuevo en el mar dejendo tras de si ese tesoro, la he bautizado mentalmente como Tortuga ping.pong.

Hoy no cenaré pescado. Hoy tocan huevos ping y mañana huevos pong.

Anne

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Día 124: El calor me mata

21 junio, 2012

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El sol de mi paraíso Leeuwin se ha propuesto convertir este lugar en un horno digno de la mejor cocinera. Cada mañana se despierta como una fiera, como si tuviera miedo de no volver a brillar, de apagarse para siempre al llegar la noche y no volver a despegarse del horizonte.

Este sol, mi sol, hace de mi un ser apático, alguien que prefiere quedarse echado a la sombra durante todo el día y no moverse ni para comer.

Morir de estancamiento por calor es una forma de morir poco original para una naúfraga como yo. Es como decir adiós por no molestarte en coger aire, y llenarte con él los pulmones.

Ya quedan menos horas para que la oscuridad se apodere de todo, para que mi letargo quede interrumpido durante la noche.

Este calor sueña con matarme, pero no sabe que yo también tengo sueños…

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