
El sol de mi paraíso Leeuwin se ha propuesto convertir este lugar en un horno digno de la mejor cocinera. Cada mañana se despierta como una fiera, como si tuviera miedo de no volver a brillar, de apagarse para siempre al llegar la noche y no volver a despegarse del horizonte.
Este sol, mi sol, hace de mi un ser apático, alguien que prefiere quedarse echado a la sombra durante todo el día y no moverse ni para comer.
Morir de estancamiento por calor es una forma de morir poco original para una naúfraga como yo. Es como decir adiós por no molestarte en coger aire, y llenarte con él los pulmones.
Ya quedan menos horas para que la oscuridad se apodere de todo, para que mi letargo quede interrumpido durante la noche.
Este calor sueña con matarme, pero no sabe que yo también tengo sueños…